PRÓLOGO
(que recitará un actor vestido de bohemio a telón corrido)
Lo mismo que dos príncipes cautivos de la fama
el ensueño ha creado con su diversa trama
una humana leyenda de amor y de dolor:
Nuestros protagonistas, sintetizan el drama,
y ríen y sollozan frente al espectador.
Nuestra farsa se ha urdido con dolientes renglones
sobre el mago y movible tinglado de las penas
y se agitan y tiemblan en nuestros corazones,
unos tristes muñecos y unas hondas escenas.
Nuestra historia es la copia de nuestra juventud,
dormida en el regazo de algún blanco ataúd,
que aromó con sus rosas cloróticas de anemia
la malhadada y pálida canción de la bohemia.
La ilusión ha tejido sus preciosos encajes
para cubrir las lacras de nuestros personajes;
disculpadles sus tretas, sus resortes y amaños,
sus torpes ademanes, tímidos o inexpertos.
¡¡Y pensad en dos jóvenes de diez y nueve años,
que llegarán a la vida con los brazos abiertos!!
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