Domingo, 18 feb. 2001
Núm. 1684
 
  CULTURA  
Ser transexual en Navarra 

Este colectivo cuenta desde el pasado mes de diciembre con la asociación 'Ilota leda' para informar y asesorar 

 

 

 


AMAYA GURBINDO - Pamplona
 
L

OS actuales promotores de la que se ha convertido en la primera asociación navarra de transexuales llevaban tiempo pensando crear un colectivo de este tipo. Curiosamente, hace unos meses sólo se conocían de verse en televisión o en otros medios y ahora, las casi quince personas que emprendieron esta aventura trabajan juntos defendiendo los derechos de los transexuales navarros.

Una vez manos a la obra y luchando para poner en marcha el nuevo colectivo, Iván Garde y David Rodríguez -actuales presidente y vocal- comprobaron que no podían crear su colectivo bajo un nombre genérico como Asociación Navarra de Transexuales o Agrupación Navarra de Transexuales, ya que evitaban la futura creación de otro colectivo similar. El nombre definitivo, Ilota leda, se le ocurrió a Iván Garde y no tardó en convencer a todos. Ilota, por el término que designaba a los esclavos griegos y que ha quedado con el significado de persona desposeída. Y leda, por su significado de alegría, marcando el espíritu optimista de esta formación antes incluso de su nacimiento.

De momento, y en tan solo algo más de un mes de vida, el colectivo ha conseguido reunir a cerca de cien personas. Aunque sólo una quincena de ellas son transexuales, han contado con el apoyo de amigos y familiares, ya que desde un principio el grupo ha pretendido ser algo más que una asociación de transexuales. "Sin el apoyo de la familia y amigos no hacemos nada", comentan Garde y Rodríguez, mujeres de nacimiento y que actualmente trabajan de camionero y vigilante respectivamente.
 

Los objetivos

Son tantos los problemas con los que los transexuales se encuentran a nivel social y judicial, como los objetivos que la asociación se ha marcado ya desde sus inicios. Cambios en la jurisprudencia, mejora en el sistema médico y formación a nivel social son algunas de las metas que la asociación, ambiciosamente, se ha marcado para comenzar a trabajar en ello.

Tanto Rodríguez como Garde coinciden en señalar que lo más urgente es solucionar el tema legal. Actualmente, para cambiar el carnet de identidad, los transexuales tienen que enfrascarse en una larga lucha judicial que muchas veces termina en el Tribunal Supremo. Aunque este les termina dando la razón, el gasto económico termina siendo considerable.

Además, las trabas judiciales se traducen en otro tipo de inconvenientes. Uno de ellos es que los transexuales no pueden casarse ni por la Iglesia ni por el Juzgado y tienen que acudir a los registros de uniones civiles, una tercera vía para otras opciones sexuales y a la que recurrió uno de los fundadores de la asociación, David Rodríguez en 1998 para su matrimonio con Lourdes Gil.

Y es que, uno de los mayores anhelos de un transexual una vez que ha conseguido operarse y ha aceptado completamente su identidad sexual, es llevar una vida normal. Y para ello, los transexuales tropiezan con no pocas dificultades a la hora de encontrar un trabajo. Muchos empresarios no aceptan la diferencia entre lo que se ve y lo que indica el carnet de identidad.
 

Operaciones

En el camino para que los transexuales consigan llegar a ser lo que siempre han sentido pero no ven en el espejo están los quirófanos, en los que un transexual debe entrar en más de una ocasión. Desgraciadamente para ellos, son muchos los conocimientos de medicina que se han visto obligados a aprender. Como reconocen Iván Garde y David Rodríguez, apenas existen médicos capacitados para realizar las operaciones que ellos demandan. Y es que, antes de llevar a cabo este tipo de intervenciones es necesario que los transexuales presenten el parte de un psicólogo. Éste consiste en una investigación clínica que determina la necesidad de la operación. En Navarra, no hay ni psicólogos ni médicos preparados para realizar estas operaciones.

Por último, los transexuales navarros echan en falta más información sobre el tema en centros educativos. Para ellos, si en Navarra muchas personas confunden a los transexuales con travestis, homosexuales o transformistas es una consecuencia de la falta de información, circunstancia que esperan mejorar en breve con la reciente creación de Ilota leda.